viernes, agosto 11, 2006

Si el Tiempo Fuera Mi Amigo...

Le diria que no mame, que no tengo tantos años como él dice, que sus cálculos están cuchareados y exijo un conteo minuto por minuto, manecilla por manecilla.
Pero como no lo es, quiza le escribiría algo parecido a esto:

"Querido Tiempo: Ruego disculpe mi falta de consideración al no haber establecido anteriormente una amistad con un personaje tan importante como lo es usted. Créame que lo lamento desde lo más profundo de mi corazón. A partir de ahora estoy dispuesto a convertirme en su mejor amigo. Ya nunca más osaré 'perderlo', ni mucho menos 'matarlo'. Al contrario, aprenderé a atesorar cada minuto que tenga a bien regalarme a lo largo de los años que me faltan por vivir, lo cual, seguramente, me llevará a vivir con mucho más intensidad el ahora, el hoy, en otras palabras, el presente. No obstante lo anterior, deseo agradecerle todas las horas, días, semanas, meses y años que me ha ofrecido con tanta generosidad. Dicho lo anterior, no obstante le digo con todo respeto que me parece usted un poquito inflexible e inexorable. ¿Por qué haberme hecho cumplir tantos años en un lapso tan corto?, ¿por qué haber permitido que se me hayan acumulado hasta sumar xx?, ¿no le parece un poco incorrecto de su parte? No, no es un reproche, es solamente una reflexión de una persona que siempre ha odiado cumplir años. ¿Me permitiría, entonces, girar las agujas de mi reloj personal por lo menos 10 años atrás? Es nada más una década, una década chiquita. Usted que es todopoderoso, mucho más importante que el dinero y que todo el poder del mundo, ¿me haría usted este favor?"