martes, agosto 15, 2006

Volar.
Qué pasa, si de pronto mandamos todo a volar....para volar.
Nos atreveremos?.....Independientemente de si nos atrevemos o no, podemos realmente hacerlo? Me refiero a dejar atrás los compromisos sociales, económicos, profesionales, familiares y de todo tipo que nos vamos creando con el tiempo. Podemos hacerlos a un lado y de la noche a la mañana ir tras de una aventura?

Qué tan portátiles somos? Podemos en un momento dado de nuestras vidas decidir hacer nuestras maletas, meterlas en nuestro carrito y partir hacia nuevos horizontes sin extrañar las cosas que dejamos?
Pero te preguntarás, quien en su sano juicio haría eso? Para qué? Si en tu actual posición estás cómodo, si el viento ha soplado más a tu favor que en tu contra y hay personas que te quieren a tu alrededor. Como para qué dejarías todo eso atrás por algo que....no conoces? Valdrá la pena?
No hay forma de saber que tan fría está el agua antes de meter los pies en ella.
Sin embargo, hay que aprender a correr riesgos. Esta es una frase peligrosa. No quiere decir que nos aventemos al agua sin saber nadar a ver si por obra y gracia del Señor flotamos. Quiere decir que estemos preparados. Que leamos la teoría y tomemos una que otra clase de natación y que el día que el agua venga a nosotros, nos aventemos a ella sin miedo...y nademos.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Completa, absoluta y verdaderamente de acuerdo contigo...

En esos menesteres nos encontramos algunos... intentando soltar amarres... solo un día a la vez... y pensando "si partiera de este lugar, qué tanto o qué poco llevaría conmigo?"...

Gracias amiguito por la manera de expresar de este modo... y sin saber... mi sentir =)

1:33 p.m.  
Blogger Adicto a lo imposible...en rehabilitación. said...

Como siempre, un placer.

Yo creo que todos en algun momento nos hacemos esa pregunta. Claro que cada cabeza es un mundo, pero desde donde yo lo veo, entre menos equipaje carguemos, mejor.

10:26 a.m.  

Publicar un comentario

<< Home